La transmisión manual, históricamente vinculada a la emoción de conducir, parecía destinada a desaparecer con la llegada de los vehículos eléctricos, que no requieren relaciones mecánicas gracias al par instantáneo de sus motores. Sin embargo, Toyota y Subaru están trabajando en patentes para devolver esa sensación, aunque de forma digital y sin componentes mecánicos tradicionales.
Según documentos registrados en la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos, ambas marcas desarrollan sistemas que incorporan una palanca de cambio con patrón en “H” y un pedal de embrague, conectados a sensores y controladores que simulan la operación de una caja manual en un EV. Este tipo de tecnología no añade una transmisión física real entre el motor eléctrico y las ruedas, sino que modifica la entrega de potencia del motor para imitar la respuesta característica de un auto con marchas.
La lógica detrás de esta iniciativa responde a un planteamiento emocional y de experiencia de conducción: muchos aficionados sienten que los autos eléctricos han perdido una de las facetas tradicionales del manejo activo, que ofrecían los cambios de relación y el uso del embrague. La simulación afecta la gestión del par y la velocidad, generando la sensación de tener que “subir” o “bajar” de marcha para progresar, e incluso puede limitar la aceleración hasta que se realiza el cambio, reforzando esa sensación de interacción.
En el caso particular de Subaru, la patente publicada incluye funciones adicionales que replican aspectos típicos del manual tradicional, como procedimientos de arranque que requieren la acción del pedal de embrague, algo que no tiene impacto funcional en un tren motriz eléctrico, pero que contribuye a la autenticidad de la experiencia.
La tendencia también ha sido explorada anteriormente por Toyota, que en prototipos como una variante del Lexus UX 300e demostró cómo un sistema de marchas virtuales y respuestas programadas podía recrear la sensación de un cambio manual con sorprendente fidelidad, hasta el punto de confundir a conductores acostumbrados al térmico.
Este tipo de sistemas encaja con una corriente más amplia dentro de la industria que busca equilibrar la simplicidad operativa de los EVs con una experiencia de manejo más interactiva. Algunas marcas ya han introducido marchas simuladas o haptics que imitan cambios, pero Toyota y Subaru parecen apostar por una recreación más completa del manual clásico.
Aunque aún no hay confirmación de fechas o aplicaciones comerciales específicas, estas patentes sugieren que el futuro de la conducción eléctrica podría no significar la desaparición definitiva de los elementos que muchos entusiastas han defendido durante décadas.