La expectativa por la llegada del RS3 de Audi no era menor y, de hecho, buena parte de los invitados (incluyéndonos) quería manejar, al menos por un momento, este sedán compacto y deportivo. También disfrutamos la experiencia con la línea Q de SUV y la gama e-tron, pero el RS3 fue, sin duda, la cereza del pastel.
Las pruebas de manejo se realizaron en el circuito de La Chutana como parte del Audi Sport Driving Experience.
Durante la bienvenida, Alexandra Bonnemaison, gerente de Audi Perú, destacó el valor de este tipo de actividades para la marca: “El Audi Sport Driving Experience nos permite mostrar quiénes somos más allá del producto. Es una oportunidad para que nuestros invitados vivan la tecnología, la deportividad y la innovación de Audi en un entorno real, donde la experiencia al volante es la protagonista”.
La experiencia estuvo a cargo de pilotos profesionales como Diego Bermúdez, Gianni Galletti e Ignacio Espinosa, quienes compartieron su conocimiento en pista y reforzaron el carácter deportivo del evento. Tras escuchar las indicaciones necesarias, el equipo de Ruedas & Tuercas tomó el volante del Audi RS3, así como de los modelos A5 y A3.
La carrocería del Audi RS3 ya la conocemos bien, pues a mediados del año pasado probamos el A3. Ambos utilizan la misma base estructural, aunque con diferencias importantes. El A3 monta un motor 1,4 TFSI de 150 hp y 250 Nm, mientras que el RS3 utiliza el 2,5 TFSI con 400 hp y 500 Nm. Aunque la plataforma es similar, el RS3 incorpora varias modificaciones, como un chasis 2,5 cm más bajo y una mayor rigidez estructural.

En cifras, lo que ofrece el RS3 es impresionante: acelera de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos y alcanza una velocidad máxima de 290 km/h. Además, su motor se distingue por utilizar cinco cilindros en línea, una configuración poco común frente a los cuatro cilindros en línea o los V6 que suelen emplear otros modelos.
En la práctica, se trata de un motor muy disfrutable, capaz de ofrecer aceleraciones rápidas y contundentes. También destaca por su comportamiento en curvas, ya que el conjunto mecánico permite soportar la fuerza centrífuga con gran estabilidad. Evidentemente, si se ingresa a una curva muy cerrada a velocidades extremas, como 150 km/h, el vehículo puede perder adherencia. Sin embargo, a velocidades de entre 100 y 120 km/h el comportamiento se mantiene firme y controlado. Igual, no dudamos que un piloto profesional pueda ingresar a más velocidad.
Esto no solo se debe a la tracción en las cuatro ruedas, sino también a la suspensión Competition Limited, que utiliza coilovers ajustables manualmente en tres vías: compresión a alta y baja velocidad, además del rebote. El resultado es una configuración que prioriza la rigidez y la precisión.
Al manejarlo, nos sentimos muy seguros porque conocíamos las capacidades del vehículo. Parte de la experiencia también consiste en confiar en la tecnología y en la ingeniería que la marca integra en sus modelos. Difícilmente nos hubiéramos sentido igual de confiados realizando esas maniobras en un pick-up o una miniván, que tienen mayor probabilidad de perder tracción en curvas exigentes.
Durante nuestra conducción, el equipo de Ruedas & Tuercas llevó el RS3 hasta los 180 km/h. junto al piloto Gianni Galletti. Evidentemente, el auto puede ofrecer más, pero no se trataba de una competencia ni de un track day.

Antes del RS3 también manejamos el Audi A5, un sedán grande que incorpora un motor 2,0 litros TFSI capaz de generar 190 hp. A diferencia del RS3, está pensado para ofrecer una experiencia más ejecutiva. Por una cuestión lógica y de seguridad, los autos deportivos suelen tener suspensiones más rígidas, ya que una configuración demasiado blanda afectaría la estabilidad.
En el caso del A5, la suspensión se siente equilibrada. No es demasiado suave ni excesivamente dura, lo que permite afrontar curvas a buen ritmo, aunque con menor capacidad que el RS3. Aun así, resulta ideal para el uso diario.
Otro aspecto que nos sorprendió fue la habitabilidad del A5. Su carrocería amplia permite viajar con gran comodidad en el interior. Todo bajo una experiencia premium y dentro de la gama que comparte filosofía con sus hermanos mayores, los Audi A6, A7 y A8, modelos que elevan aún más el nivel de lujo.
También manejamos el Audi A3 en una prueba de slalom, una maniobra diseñada para evaluar agilidad, estabilidad, dirección y respuesta del motor. Si bien también pone a prueba las habilidades del conductor, el ejercicio sirvió para confirmar que incluso la gama de entrada de Audi ofrece un comportamiento ágil sin comprometer la estabilidad.

Practicar este tipo de maniobras resulta útil para estar preparados ante situaciones inesperadas en carretera. De hecho, no hace mucho tuvimos que esquivar un tronco que había caído de un camión en plena autopista Panamericana Norte.
Finalmente, además del Q3, Q5, A6 e-tron probados, la marca exhibió el poderoso Audi S e-tron GT, un deportivo eléctrico capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 2,8 segundos. Se trata de un sedán de altas prestaciones que podría convertirse en una alternativa directa frente a modelos como el Porsche Taycan, el Mercedes-Benz EQS y el BMW i7.