El aumento del precio del combustible vuelve a impactar en el presupuesto de los conductores. En Lima, el galón de gasolina puede rondar actualmente los S/.25, una cifra que obliga a muchos usuarios a buscar alternativas más eficientes. En ese contexto, los vehículos híbridos comienzan a ganar protagonismo porque prometen reducir significativamente el consumo en ciudad.
Uno de esos modelos es el Haval H6 HEV, un SUV mediano que combina un motor a gasolina con uno eléctrico para mejorar la eficiencia energética sin depender de una carga externa. Durante nuestra prueba de manejo en la capital, el modelo logró registrar hasta 90 kilómetros por galón en uso urbano, una cifra notable considerando el tamaño y peso del vehículo.
La clave de este rendimiento está en su arquitectura híbrida. El H6 HEV utiliza un motor turbo de 1,5 litros asociado a un motor eléctrico y a una transmisión híbrida dedicada, lo que permite que ambos sistemas trabajen de forma conjunta o independiente según la situación de manejo.
La potencia combinada alcanza aproximadamente 243 hp y 530 nm de torque, cifras que lo colocan entre los SUV híbridos más potentes de su categoría. Aunque, tal como hemos mencionado en otros test, los híbridos no están enfocados en el desempeño, sino en el ahorro.
En la práctica, el sistema prioriza el uso del motor eléctrico a bajas velocidades. En tráfico urbano, cuando el conductor acelera suavemente o avanza en congestión, el SUV puede desplazarse utilizando principalmente la energía eléctrica. Esto reduce el consumo de gasolina y también el ruido dentro del habitáculo.
Además, el vehículo cuenta con un sistema de frenado regenerativo, que recupera energía cada vez que el conductor desacelera o pisa el freno. Esa energía se almacena en la batería y se utiliza posteriormente para impulsar el motor eléctrico.

Gracias a este funcionamiento, el motor a combustión no necesita trabajar todo el tiempo. En muchos momentos actúa solo como apoyo o incluso como generador para recargar la batería.
Durante la prueba realizada en Lima, el consumo se obtuvo principalmente en recorridos urbanos, donde el tráfico y las detenciones constantes favorecen el funcionamiento de los sistemas híbridos.
En avenidas congestionadas, pudimos avanzar largos tramos utilizando solo el motor eléctrico. En ese escenario, el consumo de gasolina se reduce prácticamente a cero.

Cuando el conductor acelera con mayor intensidad o necesita incorporarse a vías rápidas, el motor turbo entra en funcionamiento. En ese momento ambos sistemas trabajan en conjunto para entregar potencia y mantener un buen nivel de eficiencia.

Además de la mayor demanda de potencia, otra variable que puede alterar el rendimiento es la cantidad de ocupantes, ya que cuando lo probamos con cuatro personas adultas de contextura media, nos rindió 72 km/galón. El registro de 90 km/galón se obtuvo con un solo ocupante (conductor).

La transmisión híbrida dedicada también contribuye al ahorro. Este sistema administra de forma automática la combinación entre motor eléctrico y motor térmico para optimizar el consumo y la entrega de potencia.


Durante la prueba en Lima, el comportamiento del H6 HEV se orientó claramente hacia el confort. La suspensión utiliza un esquema McPherson en el eje delantero y multilink en el trasero, una configuración que prioriza la comodidad.
En calles con baches o pistas irregulares, el SUV absorbe bien las imperfecciones del asfalto. Aunque, la calibración del sistema es relativamente suave, lo que a veces genera un rebote considerable, especialmente al cruzar los rompemuelles.
Esto no significa que el vehículo sea inestable, pero sí que su enfoque está más cerca de un manejo relajado que de una conducción deportiva.
El interior incorpora una pantalla central de 12,3″ compatible con Apple CarPlay y Android Auto, además de un panel de instrumentos digital que muestra información sobre el funcionamiento del sistema híbrido.

En materia de seguridad, el SUV ofrece un paquete de asistencias a la conducción que incluye frenado autónomo de emergencia, control de crucero adaptativo, monitoreo de punto ciego y cámara de visión 360°. A esto se suman seis airbags, control de estabilidad y múltiples sensores de estacionamiento.

Ante el alza del combustible por la guerra del Medio Oriente, los híbridos autorecargables aparecen como una alternativa interesante. No requieren infraestructura de carga eléctrica y al mismo tiempo pueden reducir significativamente el consumo en ciudad.