El fabricante chino Seres patentó recientemente un inodoro para sus carros controlado por voz. Si bien se trata de una propuesta poco convencional, denota que la industria automotriz está cada vez más enfocada en sumar tecnología y diferenciarse de la competencia.
Según reportes internacionales, la marca obtuvo la aprobación de una patente para desarrollar un inodoro oculto que se despliega desde debajo del asiento del copiloto mediante un comando de voz o un mecanismo manual. Cuando no se utiliza, vuelve a guardarse bajo el asiento para no afectar el espacio interior.
El sistema estaría pensado especialmente para viajes largos, campamentos o situaciones en las que detenerse no sea una opción inmediata. De acuerdo con los documentos presentados ante la oficina china de propiedad intelectual, el dispositivo incluye un depósito de residuos, ventilación mediante extractor y un sistema de calor destinado a secar los desechos y reducir olores.
Aunque por ahora se trata solo de una patente y no de un modelo de producción confirmado, el anuncio refleja cómo las marcas chinas buscan innovar en un mercado altamente competitivo. En los últimos años, varios fabricantes de ese país han incorporado funciones poco habituales como frigobares, asientos con masaje, karaoke y drones integrados.
Seres, conocida también por su alianza con Huawei en la marca Aito, se ha especializado en SUV electrificadas y premium. Ahora, con esta idea, suma un nuevo capítulo a la carrera por captar la atención de los compradores globales.
Por supuesto, la propuesta ya divide opiniones. Mientras algunos la consideran una solución práctica para largas rutas, otros creen que difícilmente llegue a producción por temas de higiene, espacio y aceptación del público.
Lo cierto es que, una vez más, la industria china demuestra que está dispuesta a romper moldes para ganar terreno en el mercado mundial.