¿Qué autos no pierden tanto valor en el Perú? La verdad sobre la depreciación de los seminuevos

Comprar un vehículo seminuevo se ha convertido en una alternativa cada vez más atractiva en el Perú. Permite acceder a unidades modernas, mejor equipadas y a un precio menor que uno recién salido del concesionario. Sin embargo, incluso dentro de este segmento, no todos mantienen su valor de la misma manera.

Hay modelos que conservan mejor su precio por reputación, demanda o confiabilidad, mientras otros se devalúan rápidamente por baja rotación, costos de mantenimiento o escaso interés en el mercado de usados.

“La depreciación es la pérdida de valor que sufre un auto desde el momento en que sale del concesionario, y luego se va ajustando con los años”, explica Diego Bermúdez, especialista en vehículos premium.

Un auto puede perder entre 15% y 25% solo el primer año, afirma Bermúdez. Por su parte, Nicolás Rodríguez, gerente comercial de Koopa, estima una cifra similar desde el negocio de seminuevos. “Un vehículo suele devaluarse entre 18% y 20% el primer año. Después, la caída normalmente se mueve entre 3% y 5% anual, dependiendo del modelo y estado”.

El punto ideal del seminuevo

En el mercado local, los autos de uno a tres años de uso suelen ser los más buscados. Todavía mantienen diseño vigente, equipamiento actualizado y, en muchos casos, historial de mantenimientos al día.

“Muchos compradores prefieren vehículos seminuevos porque el ajuste más fuerte de precio ya ocurrió y aún se trata de autos modernos”, comenta Bermúdez.

Después de los cinco años, la depreciación tiende a acelerarse en algunos modelos, especialmente si aparecen nuevas generaciones, tecnologías más recientes o mayor desgaste mecánico. Luego la curva se modera, aunque no desaparece. “A los cinco años algunos modelos ya pueden haber perdido hasta el 50% de su valor”, añade.

Kilometraje y estado: las variables decisivas

Más allá de la antigüedad, el kilometraje sigue siendo uno de los factores más sensibles al momento de fijar precio.

Antes de los 50.000 kilómetros, un vehículo se puede vender en 20 días. Con mayor kilometraje, puede tomar 35 días o más, sostiene Rodríguez.

Bermúdez añade que no solo importa la cifra, sino cómo fue utilizado. No es lo mismo recorrer 50.000 kilómetros mayormente en carretera que hacerlo dentro del tráfico urbano, donde existe más desgaste de frenos, suspensión y transmisión.

Cuáles son los coches usados que deberías evitar a toda costa, según un popular vendedor de autos de EE. UU. (Foto referencial: Freepik)

Influye el kilometraje, la demanda del mercado, el estado mecánico y si ha tenido algún golpe, explica.

También pesan los mantenimientos documentados. Aunque no necesariamente elevan el valor por encima del mercado, sí generan mayor confianza.

Si hay varias opciones al mismo precio y una tiene mantenimientos en concesionario, probablemente sea la primera en venderse, agrega Bermúdez.

SUV vs. sedán: el mercado manda

Actualmente, la preferencia del público peruano se inclina claramente hacia SUV y crossovers. Esa tendencia impacta directamente en la depreciación.

Los sedanes se deprecian mucho más. Son más difíciles de vender, porque la tendencia del mercado hoy son los SUV, afirma Rodríguez.

Bermúdez coincide: El mercado está migrando a plataformas más altas, espaciosas y cómodas. Por eso los SUV se aprecian más lento. No es técnico, es netamente comercial.

Kia Soluto es el sedán más vendido en Perú

En otras palabras, no necesariamente es que un SUV sea mejor producto que un sedán, sino que hoy tiene más compradores potenciales.

Esto se observa tanto en marcas generalistas como premium. Mientras un sedán mediano puede tardar semanas en colocarse, un SUV equivalente suele tener salida más rápida.

El color también importa

Aunque no siempre modifica drásticamente el precio, sí afecta la velocidad de venta. Más que depreciar, los colores llamativos son los que más tiempo nos toma vender. Los colores neutrales salen más rápido, comenta Rodríguez.

Blanco, plata, gris y negro siguen siendo los tonos más demandados por su facilidad de reventa. En cambio, colores intensos como amarillo, naranja, verde o combinaciones poco comunes reducen el universo de compradores.

En vehículos premium o deportivos, ciertos colores exclusivos pueden ser valorados por fanáticos, pero en el mercado masivo suele primar la practicidad.

BYD es una de las marcas de carros electrificados más vendidas en el Perú. (Foto: El Comercio)

Híbridos y eléctricos: nuevas oportunidad y dudas

La electrificación también llegó al mercado seminuevo. Híbridos y eléctricos ya forman parte de la oferta local, aunque con dinámicas particulares.

“Son vehículos que salen rápido cuando tienen menos de cinco años y bajo kilometraje”, explica Rodríguez.

La principal preocupación de algunos compradores sigue siendo la vida útil de baterías y disponibilidad futura de repuestos. Por ello, las unidades recientes, con historial claro y garantía vigente, concentran mayor interés.

En híbridos, la percepción suele ser más favorable gracias a la trayectoria de marcas consolidadas en esta tecnología.

Las marcas que mejor conservan valor

En el segmento generalista, Toyota mantiene una posición dominante en reventa gracias a su reputación de confiabilidad y amplia demanda.

Las marcas con menor depreciación y que más se venden son Toyota RAV4, Corolla Cross y Yaris Cross, señala Rodríguez. También menciona buen desempeño para Hyundai Venue, Creta y varios SUV de Kia, como Sportage y Seltos.

En el segmento premium, las preferencias cambian. Los modelos más pedidos y con menos depreciación son Porsche, BMW y Mercedes-Benz, indica Rodríguez.

Bermúdez coincide especialmente con Porsche. Es de las mejores marcas premium en valor de reventa real. Esto responde a una mezcla de imagen, demanda aspiracional, desempeño y menor saturación de oferta.

El Porsche Taycan Turbo 100% eléctrico es un carro que genera 680 CV que acelera de 0 a 100 km/h en 3,2 segundos y alcanza una velocidad máxima de 260 km/h. (Foto: Porsche)

Las que más se deprecian

No todas las marcas se comportan igual en el mercado de seminuevos. Más que registrar una depreciación significativamente mayor, algunas pueden tardar más tiempo en colocarse debido a menor demanda, menor recordación de marca o una oferta más limitada de compradores interesados.

Bermúdez menciona que algunos modelos de Chevrolet, Renault y ciertas marcas chinas se pueden colocar muy rápido, pero hay otros modelos que demoran más.

Hay comentarios positivos cuando los compran, pero no tan positivos cuando los quieren vender, comenta sobre algunas marcas emergentes.

En premium, también existen casos difíciles. Versiones con motores problemáticos, suspensiones costosas o mala reputación mecánica suelen perder valor con rapidez.

Hay modelos premium muy buenos para comprar usados, porque se depreciaron fuerte, pero eso muchas veces responde al costo de mantenerlos, explica.

Ambos expertos coincidieron que el porcentaje de depreciación en los carros premium es similar a las de las marcas tradicionales, aunque pierden mayor valor al tener un costo más alto. En un carro estándar de US$20.000 la depreciación puede rondar en US$4.000 al término del primer año, mientras que en un carro de lujo de US$100.000 la depreciación estimada es US$20.000 en el mismo período de tiempo.

¿Cuándo conviene vender?

Para quien renueva auto con frecuencia, el momento de venta importa. Lo ideal es entre el segundo y tercer año, sostiene Bermúdez.

En ese punto, el vehículo aún conserva buena parte de su valor, mantiene atractivo comercial y no suele acumular desgaste severo.

También recomienda observar si se aproxima un cambio generacional del modelo.Si viene una nueva versión, la depreciación puede ser mayor cuando cambia el modelo. Es decir, vender antes del reemplazo puede ser financieramente más inteligente.

Más allá del precio de compra

Uno de los errores más comunes es elegir solo por precio inicial, sin considerar valor de salida. Un auto barato al comprar puede terminar siendo también económico al venderlo.

La depreciación, sumada a mantenimiento, seguros y consumo, define el costo real de propiedad. En ese escenario, los propietarios de marcas con buena reputación suelen recuperar parte de la inversión inicial al momento de la reventa.

Un mercado cada vez más informado

El crecimiento de plataformas digitales, inspecciones técnicas y financiamiento para seminuevos ha profesionalizado el mercado peruano. Hoy el comprador compara más, exige historial y valora transparencia. Eso beneficia a unidades bien cuidadas y castiga a las improvisadas.

En adelante, la depreciación seguirá siendo inevitable, pero no aleatoria. Dependerá del producto elegido, del cuidado recibido y de qué tan alineado esté con las preferencias del mercado. Finalmente, no todos los autos pierden valor igual. Y entenderlo puede ahorrar miles de dólares al momento de cambiar de vehículo.