Volkswagen parece estar preparando una nueva ofensiva en Sudamérica. Mientras avanza el desarrollo de la próxima generación de la Amarok, prevista para debutar en 2027, diversas publicaciones especializadas de Brasil y Argentina revelan que la marca alemana también trabaja en un SUV derivado de esta pickup, conocido internamente como Proyecto Atacama.
De concretarse, el modelo entraría a competir en un segmento dominado actualmente por vehículos como la Toyota Fortuner y Mitsubishi Montero Sport, una categoría que mantiene una importante demanda en mercados latinoamericanos gracias a su combinación de capacidad familiar, aptitudes todoterreno y robustez mecánica.
La estrategia no es nueva dentro de la industria. Marcas como Toyota y Mitsubishi han aprovechado durante años las plataformas de sus pickups medianas para desarrollar SUV de gran tamaño. Volkswagen, sin embargo, nunca ha tenido un producto de este tipo fabricado específicamente para Sudamérica.
Según los reportes, el Proyecto Atacama compartiría gran parte de sus componentes con la futura Amarok, incluyendo la plataforma, suspensión, elementos estructurales y opciones mecánicas. Esta decisión permitiría reducir costos de desarrollo y aprovechar las inversiones que la compañía ya anunció para su planta de General Pacheco, en Argentina.
Precisamente, Volkswagen confirmó recientemente una inversión de US$580 millones destinada al desarrollo de la nueva Amarok regional, un modelo que será diseñado y producido en Sudamérica para los mercados sudamericanos. La pickup comenzará a fabricarse en 2027 y será desarrollada junto al grupo chino SAIC, socio estratégico de la marca alemana.
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es que la nueva Amarok utilizará una arquitectura preparada para diferentes tipos de motorización. Esto abre la puerta para que el futuro SUV también incorpore versiones electrificadas o híbridas, una tendencia que gana cada vez más protagonismo en la región.
Desde el punto de vista industrial, el Proyecto Atacama también tendría un objetivo estratégico. Tras el fin de la producción del Taos en Argentina, Volkswagen busca maximizar la utilización de su planta de Pacheco. Un SUV derivado de la Amarok permitiría incrementar los volúmenes de producción y rentabilizar aún más la inversión realizada en la nueva generación de la pickup.
Por ahora, la marca no ha confirmado oficialmente el desarrollo del vehículo. Sin embargo, diversos medios especializados coinciden en que el proyecto se encuentra en evaluación avanzada y que, de recibir luz verde, llegaría al mercado después del lanzamiento de la Amarok, posiblemente a finales de 2027 o durante 2028.
Para mercados como Perú, donde los SUV de tres filas y las pickups medianas mantienen una alta aceptación, la llegada de un producto de estas características podría representar una alternativa interesante frente a modelos ya consolidados. Además, reforzaría la presencia de Volkswagen en uno de los segmentos más rentables y competitivos de la industria automotriz regional.
Por ahora, el Proyecto Atacama sigue siendo una promesa. Pero si Volkswagen decide llevarlo a producción, podría convertirse en uno de los lanzamientos más relevantes de la marca alemana en Sudamérica durante los próximos años.