Solo entre enero y septiembre de 2025, se registró un promedio de 74 vehículos robados al día, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Este escenario de creciente inseguridad ha llevado a que cada vez más propietarios busquen alternativas para proteger sus autos y motos frente a la delincuencia.
Ante esta amenaza, algunos conductores optan por sistemas caseros, mientras que otros apuestan por dispositivos tecnológicos más sofisticados, diseñados no solo para alertar sobre un intento de robo, sino también para disuadir a los delincuentes y facilitar la recuperación del vehículo.
En ese contexto, a continuación te presentamos cinco sistemas antirrobo efectivos que destacan por su capacidad disuasiva y que se han convertido en aliados clave para reforzar la seguridad vehicular.
Una de las tecnologías más conocidas son los sistemas de alarma, que emiten un sonido fuerte cuando se detecta una intrusión o intento de robo. Aunque tradicionales, estos dispositivos pueden disuadir a ladrones, sobre todo si incluyen sensores de movimiento y de impacto. No obstante, su eficacia aumenta cuando se integran con otras medidas de seguridad.
Otra herramienta clave son los dispositivos de localización GPS, que permiten rastrear en tiempo real la ubicación del vehículo y recibir alertas ante movimientos no autorizados. Este tipo de tecnología facilita la recuperación del bien robado, aunque su efectividad depende de una buena cobertura y de que sea difícil de desactivar.
Los inmovilizadores electrónicos son sistemas que evitan que el motor arranque sin la clave o código correcto. Si bien muchos autos nuevos ya los incluyen de fábrica, también pueden instalarse en modelos antiguos y se recomienda combinarlos con alarmas o GPS.
Otros métodos, como bloqueadores de volante y pedal, ofrecen protección mecánica visible que puede disuadir a los delincuentes. También han surgido aplicaciones móviles de seguridad, que permiten monitorear el vehículo desde el celular e incluso controlar funciones de forma remota, siempre que estén bien diseñadas para evitar vulnerabilidades.
En definitiva, combinar distintas tecnologías antirrobo, alarmas, GPS, inmovilizadores, bloqueadores y apps móviles, brinda una protección más robusta y aumenta las probabilidades de conservar tu vehículo frente al incremento de robos.