Isuzu pick-up desembarca en el Perú con el conocido motor 3,0 turbodiésel: ¿tiene lo necesario para competir con sus rivales?

La industria automotriz está en constante movimiento; siempre hay nuevos prototipos de vehículos y, por supuesto, nuevos lanzamientos mundiales y locales. Esta vez, la presentación oficial del Isuzu pick-up aperturó la agenda automotriz del Perú. Ruedas & Tuercas estuvo presente y fue testigo de su develación. A continuación, te explicamos los detalles.

Seguramente, lo primero que se viene a la mente cuando pensamos en Isuzu son los camiones y, efectivamente, esta marca está presente en el Perú desde el 2009 y es representada por General Motors. No obstante, en el negocio de los pick-ups tendrá otro representante. Nos referimos al grupo Santa Clara, una empresa con 56 años de experiencia en el sector automotor.

Tomando en cuenta la experiencia ganada en Isuzu camiones y la buena reputación que consiguió a base de vehículos de carga confiables, Isuzu pick-up llega con la misma promesa: confiabilidad, durabilidad y eficiencia tecnológica. Contar con el respaldo de sus “hermanos mayores” le brinda gran confianza a este pick-up para consolidarse como un jugador importante en el segmento, pero también le atribuye la responsabilidad de no tropezar.

“Este nuevo ingreso refleja nuestra visión de construir operaciones sostenibles en el tiempo, basadas en marcas sólidas, productos probados y un enfoque claro en la experiencia del cliente”, comentó Mirko García López, Gerente General del Grupo Santa Clara.

En cuanto a las proyecciones comerciales, García indicó que la respuesta inicial del mercado ha superado las expectativas. “Recién hemos empezado el lanzamiento y ya hemos empezado a tener ventas. El plan inicial contempla entre 400 y 500 vehículos el primer año”, detalló.

Pero ¿qué factores le atribuyen ser un vehículo confiable? Principalmente, el origen. Existe una asociación masiva de que los vehículos japoneses son fiables; así lo demuestran reportes como J.D. Power. Pero también se le asigna a su motor de 3,0 litros turbodiésel, denominado 4JJ3. De hecho, no solo es que la firma japonesa haya confiado en este bloque, sino otras japonesas y estadounidenses. Tanto Mazda como General Motors tienen acuerdos comerciales con Isuzu para utilizar este motor en sus pick-ups BT-50 y D-Max, respectivamente.

Adicionalmente, García añadió que la postventa también es un pilar para fortalecer la confianza con el cliente. “El producto puede ser bueno, pero si no tenemos una posventa eficiente, de nada sirve. En camiones no dejamos que ningún camionero se quede atrapado; hacemos hasta lo imposible para que siga en operación”, afirmó

Para entrar en algunos detalles técnicos, este bloque genera 188 hp a 3.600 rpm y 450 Nm entre 1.600 y 2.600 rpm. Los cuatro cilindros están en línea, utilizan una distribución de doble árbol de levas y un turbocompresor con geometría variable con intercooler. La inyección es directa, operada electrónicamente con el sistema de riel común, mientras que la relación de compresión es 16,3 a 1. Un dato a observar es que fue desarrollado para cumplir con la normativa Euro 4.

Existen cuatro gamas y seis versiones, pero todas utilizan este motor. Es en lo único que coinciden, ya que la transmisión puede ser mecánica o automática de seis velocidades. No todas traen el sistema 4x4 y, lógicamente, el equipamiento varía según la versión.

Estas son las versiones:

  • Versiones de la gama Force: 4x2 Doble Cabina MT y 4x4 Doble Cabina MT
  • Versiones de la gama Power: 4x2 Doble Cabina MT y 4x4 Doble Cabina MT
  • Versión de la gama Adventure: 4x4 Doble Cabina AT
  • Versión de la gama Adventure Limited: 4x4 Doble Cabina AT

Tal como se puede observar, únicamente la gama semi-full y full son las que llegan con transmisión automática, puesto que están pensadas para un uso recreativo. En cambio, la de entrada e intermedia están dirigidas hacia el trabajo. Los precios varían desde US$30.500 hasta los US$47.000, según los encargados de la presentación.

La Isuzu Force mantiene el motor 3,0 turbodiésel, pero cuenta con aros de aleación en el equipamiento exterior. (Foto: Fernando Roca)

Por esta misma razón es que la capacidad de carga varía. Mientras que la versión full tiene una capacidad de 925 kg, la de entrada logra hasta 975 kg. Esa diferencia de capacidades es producto de los sistemas extras incluidos en la full. En el fondo, ambas entregan una buena capacidad de carga, ya que utilizan una suspensión trasera con muelles semi-elípticos. Este sistema es un denominador común para este tipo de carrocerías. En cambio, en el eje delantero integra una suspensión de doble horquilla, pensada en entregar comodidad al andar y, sobre todo, mayor control del vehículo.

Las versiones full tiene aros de aluminio de 17 y 18

Puesto que ya nos referimos a la carga, aquí te dejamos las medidas de su tolva: tiene 1.490 mm de largo, 1.530 mm de ancho y 490 mm de alto. En ese sentido, sus medidas son estándar y están dentro del promedio. No es la más grande, pero tampoco la más pequeña. Su volumen llega hasta 1,12 m³.

Puede llevar hasta casi una tonelada, gracias a la suspensión con muelles semi-elípticos. (Foto: Fernando Roca)

Este pick-up entra directamente a competir con el Toyota Hilux, Mitsubishi L200, Nissan Frontier, Chevrolet Colorado, Ford Ranger y el Mazda BT-50. Esto se debe a que cuenta con dimensiones de una pick-up mediana, tal como sus rivales. Mide 5.280 mm de largo, 1.870 mm de ancho y 1.800 mm de alto.

Cuenta con overfenders delanteros y traseros en color negro, los cuales resaltan el carácter todoterreno. (Foto: Fernando Roca)

Al igual que todos estos pick-ups, el vehículo de Isuzu también cuenta con tracción 4x4. Es decir, hay una caja de transferencia que se comanda a través de una perilla electrónica con los modos 2H, 4H y 4L. Incluso, para situaciones más complejas, se incluye un botón para activar el bloqueo del diferencial trasero.

Este pick-up está fabricado sobre un chasis de largueros o escaleras. (Foto: Fernando Roca)

Sobre sus cotas todoterreno, tiene un ángulo de entrada de hasta 30,5°, ventral de hasta 22,9° y de salida de hasta 24,2°. Estas cotas solo aplican para la gama Adventure Limited, ya que en el resto son ligeramente menores. Sobre el despeje al suelo, solo en la gama Force es de 235 mm; en cambio, en las otras alcanza los 240 mm. Adicionalmente, tiene una capacidad de vadeo de 800 mm en todas sus versiones.

Cambiando de aspecto, no podríamos decir que el diseño es sensacional, pero sí que tiene contornos modernos. El equipamiento exterior también cambia radicalmente según la versión. La gama Force utiliza faros halógenos, mientras que las gamas full utilizan tecnología LED. Lo mismo sucede con los aros: en la básica son de metal y en las más caras están forjados de aluminio. Más allá de ser una crítica, es el común denominador de las características en este segmento para versiones de entrada.

En el interior tiene un volante de cuero, cluster de intrumentos digital y una pantalla con Android Auto y Apple CarPlay. (Foto: Fernando Roca)

En el interior, nuevamente el equipamiento varía según la gama y versión. En general, todas tienen una pantalla con Apple CarPlay y Android Auto, aire acondicionado/climatizador, asientos de tela/cuero, mandos al volante, freno de estacionamiento manual, entre otros.

Las versiones full utilizan acabados tipo piano black. (Foto: Fernando Roca)

En seguridad, nos llamó la atención que únicamente la gama Adventure Limited incluya siete airbags, mientras que en el resto de las gamas se mencionan airbags en dos posiciones (piloto y copiloto). De igual forma, es la versión más equipada la que incluye asistentes ADAS, un sistema que no muchas marcas incorporan en este segmento de vehículos. Algunos de los más resaltantes son el frenado autónomo de emergencia y las funciones de radar para los puntos ciegos, entre otros.

En las plazas traseras cuentan con salidas de aire, porta revistas y un reposacodos. (Foto: Fernando Roca)

Otros puntos generales no mencionados son la capacidad de remolque de 3.500 kg y la capacidad del tanque de combustible de 75 litros.

¿Tiene lo necesario para competir con sus rivales?

Desde nuestra perspectiva, la respuesta dependerá del tipo de cliente. Si es corporativo o estatal, sin duda es una gran alternativa. Este tipo de usuario no comprará el Isuzu por el equipamiento, sino por la confiabilidad de la marca y el conjunto mecánico. Aquí los factores de evaluación son menos. En ese sentido, el Isuzu pick-up tiene una gran oportunidad de quitarle un poco de participación de mercado a las marcas ya establecidas.

En cambio, alguien que desea el carro para su uso personal evalúa todos los aspectos sin dejar punto por discutir. Si bien el factor de confiabilidad del motor es igual de importante, el cliente encuentra múltiples opciones para el resto de aspectos, tales como diseño, equipamiento y seguridad.