En Lima, los accidentes de tránsito continúan siendo una de las principales causas de emergencia en la vía pública. De acuerdo con el Observatorio de Seguridad Vial del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, se registraron 37.324 accidentes, entre choques y atropellos, con mayor incidencia en vías como la Panamericana Sur y la Panamericana Norte, rutas que concentran tanto el tránsito urbano como los viajes interprovinciales y recreativos.
Frente a este escenario, saber cómo actuar durante los primeros minutos posteriores a un accidente puede resultar determinante, tanto en trayectos cotidianos dentro de la ciudad como durante viajes en carretera, donde los tiempos de respuesta pueden ser mayores.
- Evaluar el entorno y asegurar la escena: la primera acción debe ser observar el lugar del accidente y confirmar que no existan riesgos adicionales, como tránsito a alta velocidad, derrames de combustible o posibilidad de incendio. Activar las luces intermitentes y advertir a otros conductores es especialmente importante en carreteras y rutas largas, donde la visibilidad y la velocidad aumentan el riesgo de un segundo impacto.
- Dar aviso a los servicios de emergencia: una vez controlado el entorno, es fundamental comunicarse de inmediato con ambulancias, bomberos o la policía. Brindar información clara sobre la ubicación exacta es clave, sobre todo durante viajes fuera de la ciudad, donde identificar el kilómetro o la ruta puede facilitar una atención más rápida.
- Evaluar a los heridos sin moverlos: el contacto inicial debe ser verbal y visual. Hablar con las personas afectadas de manera calmada permite comprobar si están conscientes y transmitir tranquilidad mientras llega la ayuda especializada. Mantenerlos inmóviles es esencial, ya que movimientos innecesarios podrían agravar lesiones internas.
- Brindar ayuda básica dentro de límites seguros: ante la presencia de sangrado visible, aplicar presión directa con un paño limpio puede ayudar a controlar la hemorragia hasta la llegada del personal médico. La intervención debe limitarse a acciones básicas, evitando maniobras improvisadas.
Contar con nociones básicas de primeros auxilios, mantener la calma y actuar con responsabilidad puede marcar una diferencia decisiva ante una emergencia vial, especialmente cuando se viaja en auto a zonas alejadas de la ciudad.