Se acabó el “reventar precios” en China: Pekín interviene el mercado y aprieta al coche eléctrico

Ojo con lo que pueda suceder en el mercado automovilístico chino en el 2026. La intervención de su gobierno está afectando ya a las ventas de coches eléctricos, principales impulsores del crecimiento en la última década.

El año 2026 ha empezado dubitativo en el mercado del automóvil en China. Si bien es cierto que el mes de enero siempre ha sido “extraño” allí, sobre todo por las celebraciones del Año Nuevo Chino, hay más factores que analizar y que están dejándose ver ya en las cifras de ventas.

El gobierno está emitiendo nuevas directrices que pondrán contra las cuerdas a los fabricantes, especialmente a los más grandes. Pekín quiere acabar ya con la guerra de precios desatada hace unos años, lo que se suma a las nuevas políticas que perjudican a los coches eléctricos. Te lo explicamos en detalle.

china-gobierno-evita-guerra-precios-subeMarcas como BYD pueden verse más afectadas por las nuevas políticas en China.

Parte 1: el gobierno chino mete mano en el mercado

Por una parte tenemos las nuevas directrices reveladas por la Administración Estatal de Regulación del Mercado, que buscan atajar varias problemáticas que, si bien impulsaron el crecimiento de las ventas de coches eléctricos e híbridos enchufables en los últimos años, suponían un riesgo para todo el mercado.

El principal regulador del mercado chino quiere acabar en primer lugar con la guerra de precios, estableciendo una definición más amplia de lo que significan los costes de producción y acabando con una laguna legal que permitió una expansión agresiva de marcas como BYD (cuyas ventas cayeron un 30 por ciento en enero) o Tesla, por ejemplo.

El gobierno chino ha prohibido a los fabricantes de coches vender sus vehículos por debajo de este coste total de producción, incluyendo los gastos generados en la planta, pero también los gastos generales administrativos, financieros y de ventas.

china-gobierno-evita-guerra-precios-subeEl Xiaomi YU7 ha escalado por primera vez al primer puesto de ventas en China en enero de 2026.

La guerra de precios prolongada durante años ha transformado por completo la industria del país, llevando al límite a muchos fabricantes pequeños, que se sentían presionados a reducir los precios para poder mantenerse en la pelea. Una competencia que incluso se vio trasladada a toda la cadena de suministro.

De esta forma, Pekín ha prohibido la fijación de precios entre fabricantes y proveedores. También ha prohibido a las marcas obligar a sus concesionarios a realizar ventas deficitarias mediante programas de reembolsos punitivos. Y del mismo modo se vigilarán las plataformas digitales de compra para que estas avisen, a consumidores y reguladores, cuando se publique algún precio anormalmente bajo.

En ese caso, los fabricantes se arriesgan a «sanciones severas». Pero de momento lo que ya han observado es cómo todo el mercado automovilístico chino cayó un 14 por ciento en enero de 2026, arrastrados principalmente por la caída del 20 por ciento en la venta de vehículos de nueva energía (eléctricos y PHEV).

china-gobierno-evita-guerra-precios-subeLos que compren un coche eléctrico nuevo en China tendrán que afrontar ahora más barreras.

Parte 2: nuevas políticas “contra” el coche eléctrico

Las razones principales de esta caída en enero tienen que ver con lo que os vamos a explicar ahora, y que tiene que ver con dos cambios importantes en las políticas de compra de coches eléctricos e híbridos enchufables en suelo chino.

Tras más de una década de exenciones fiscales y ayudas agresivas por parte del gobierno chino, con el objetivo de impulsar a sus fabricantes y llevarlos hasta el liderato mundial que ocupan hoy día, la cosa empieza a cambiar en este 2026.

De esta forma, los que compren un vehículo con esta tecnología en China tendrán que afrontar ahora el pago de un 5 por ciento a modo de impuesto sobre el precio del vehículo. No llega al 10 por ciento de los vehículos de gasolina, pero algo está cambiando ya en el gigante asiático.

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Por otra parte, la política de entrega de un vehículo viejo a cambio al comprar un coche nuevo varía sustancialmente. Antes se establecían unas tarifas fijas que variaban, eso sí, en función del vehículo adquirido, lo que permitía a los usuarios chinos acceder a incentivos de entre 2.500 y 3.000 euros al cambio.

Ahora, se establecen nuevos baremos porcentuales respecto al precio del nuevo vehículo. Por ejemplo, para coches eléctricos, se establece un 12 por ciento del precio, con un tope de 20.000 yuanes (2.444 euros), mientras que para la entrega sin achatarrar es de apenas un 8 por ciento, con un tope de 15.000 yuanes (1.833 euros).

Una medida que va a perjudicar sobre todo a los que adquieran un vehículo eléctrico más pequeño (y más barato), ya que la ayuda será mucho menos generosa que antes.