Toyota anunció el estreno en Norteamérica de una versión totalmente eléctrica del Highlander, un SUV de tres filas que se suma a la expansión de su portafolio de vehículos eléctricos a batería (BEV) dentro de su estrategia orientada a la neutralidad de carbono. El modelo fue presentado el 11 de febrero en California y su comercialización está prevista para finales de 2026 en ese mercado.
El lanzamiento se enmarca en el enfoque “multivía” del fabricante japonés, que contempla el desarrollo de distintas soluciones de movilidad electrificada según las necesidades regionales, incluyendo híbridos, híbridos enchufables, eléctricos y otras tecnologías. En este contexto, el nuevo Highlander BEV se incorpora como una alternativa adicional dentro de su oferta para Norteamérica, donde será producido en la planta de Toyota Motor Manufacturing Kentucky como el cuarto modelo eléctrico de la marca en esa región.
Desde su introducción en 2001, el Highlander ha consolidado una base de clientes familiares gracias a su interior espacioso y versatilidad para distintos tipos de uso, acumulando más de 3,6 millones de unidades vendidas en Estados Unidos. La variante eléctrica busca evolucionar ese posicionamiento incorporando nuevas soluciones de propulsión alineadas con los objetivos ambientales de la compañía.
Entre sus características técnicas preliminares, el SUV contará con baterías de ion-litio con capacidades aproximadas de 76,96 kWh y 95,82 kWh, combinadas con configuraciones de tracción delantera o total. La versión de mayor capacidad apunta a una autonomía objetivo de hasta 320 millas (unos 515 km), además de integrar funciones de preacondicionamiento térmico para optimizar la recarga rápida, estimada en alrededor de 30 minutos en condiciones específicas.


Toyota indicó que continuará ampliando su gama de soluciones electrificadas para contribuir a la reducción de impactos ambientales y avanzar en su iniciativa “Beyond Zero”, orientada a generar valor social y ambiental a través de la movilidad. La introducción del Highlander BEV forma parte de ese proceso, con el que la compañía busca diversificar su oferta tecnológica y responder a la evolución de la demanda global.