Italia ha encontrado una solución para deshacerse de millones de coches con embargo administrativo. Las deudas con el fisco a veces acaban con la confiscación del coche, y ahora éste puede acabar en un desguace. Se le abre una puerta a Europa, que busca cómo deshacerse de coches abandonados.
Europa tiene varios frente abiertos contra los coches de combustión, sobre todo, pero también busca la forma de sacar de las carreteras a los más viejos, aunque sigan haciendo un servicio a su propietario. En Bruselas han intentando de todo, desde responsabilizar a los concesionarios de comunicar al dueño que su coche tiene que ir al desguace directamente a meterse en el terreno pantanoso de allanar el derecho fundamental de la libre propiedad.
Todo dificultades hasta ahora que Italia le está sirviendo en bandeja una fórmula más que brillante. El país transalpino ha aprobado una nueva norma que le permite llevar directamente al desguace los coches no sólo que están abandonados, sino los que no funcionan, tengan o no una deuda impagada con el Estado. Si un organismo impone un embargo administrativo sobre un vehículo, este puede acabar despiezado por completo.
coches viejos y abandonados por sus dueños serán pasto de desguace en Italia.Puedes estar tranquilo, porque la normativa española no contempla esta medida. Que pese sobre el vehículo una orden de embargo por multas impagadas de la DGT o Ayuntamientos o deudas con Hacienda o la Seguridad Social. De hecho, el vehículo puede seguir funcionando hasta que sea inmovilizado con un precinto. Lo malo es que la administración tiene un importante número de vehículos en esta situación, lo que supone un coste que solamente puede recuperar, en el caso de los coches más nuevos y más lujosos, a través de las subastas.
Pero, Italia ha encontrado cómo sacar de las carreteras a los vehículos que se encuentran al final de su vida útil. La nueva ley, que entrará en vigor el próximo viernes 20 de febrero, supone que los vehículos embargados por deudas impagadas puedan ser dados de baja, se encuentren en el estado que sea, funcional o no, y llevados a desguace. Esta no sólo es una medida de presión para los embargados, sino también para los que cuentan con un vehículo abandonado durante años, algunos siniestrados, incluso se desconoce quién es el propietario.
Esta nueva norma elimina de un plumazo el obstáculo que impedía dar de baja a un vehículo en cuestión por lo que, si dado un plazo, el propietario no responde al aviso, su silencio se entiende como la concesión del permiso a la administración italiana para deshacerse del vehículo. La propia administración admite que existen unos cuatro millones de vehículos sujetos a embargo administrativos, y un millón son siniestros o se encuentran al final de su vida útil destinados a ser destruidos.
Para las autoridades locales, supone un importante paso adelante el poder solicitar la baja del vehículo y enviarlo al desguace, aunque para el propietario, si está vivo, los beneficios no serán muy grandes; sólo se librará de pagar el impuesto de circulación y el seguro, porque la deuda del embargo administrativo permanecerá vigente. No es la única medida que Italia ha tomado, porque también ha creado un registro electrónico para incluir todos los vehículos que no se han sometido a las campañas por llamadas a revisión emitidas por los fabricantes.
Las marcas estarán obligadas a introducir los datos de los vehículos que, 24 meses después de anunciar la campaña, no han sido reparados. Un tarea de la que no se pueden olvidar, porque si lo hace serán multados con 60.000 euros, por medida no implementada, y al propietario en cuestión con poco menos de 175 euros.