Para evitar una suspensión de ventas en uno de sus puntos clave dentro del mercado nortamericano, Tesla se deshace del nombre Autopilot apenas unos días después de que el FSD pase a modelo de suscripción.
Oficialmente, Tesla se ha deshecho de una de sus marcas de la casa, uno de los elementos que más le han representado a lo largo de su corta historia como fabricante. No nos referimos a ninguno de sus modelos ni a su propulsión eléctrica, sino donde ha sido uno de los referentes a nivel de evolución de software.
Revolucionario en sus orígenes, el Autopilot mostró al mundo que la conducción autónomo no era una quimera, sino un objetivo con el que seguir mejorando hasta que, en efecto, los coches sean capaces de conducirse solos. Ahora bien, varios incidentes y sus repercusiones (es decir, el peso de la ley) han alterado ligeramente los planes.
Autopilot como tal ya no existe, Tesla lo ha quitado de su material de marketing.Ahora bien, recientemente ha habido cambios en lo que respecta a Tesla y sus sistemas de conducción autónoma. Uno de ellos es el cambio de negocio del Full Self-Driving, que desde el 14 de febrero ya no se puede adquirir de una sola vez como ocurría hasta hace unos días, sino que es una función por suscripción por 99 dólares al mes en Estados Unidos (mientras Elon Musk trata de hacer todo lo posible para homologarlo en la Unión Europea).
Este Full Self-Driving ya ha estado envuelto en polémicas anteriormente - incluyendo una que implica al departamento de vehículos motorizados (DMV) de Estados Unidos y al Autopilot. Allá por 2023, recibieron una reclamación en la que reflejaban que ambos nombres eran engañosos y podían dar lugar a confusión, dado que ninguno de ellos es realmente un sistema de conducción cien por cien autónomo y algunos conductores llegaban a actuar como si así lo fuera.
Estos sistemas, como ya sabemos, son una conjunción de sistemas ADAS que se consideran nivel 2 de conducción autónoma - donde el conductor aún tiene la responsabilidad en la marcha, no el sistema del vehículo (esto ocurre de nivel 3 en adelante). Europa se está abriendo muy poco a poco a sistemas autónomos propiamente dichos, aunque ya se han visto casos reales de la mano de marcas como BMW o Mercedes-Benz.
California ha llevado a Tesla a abandonar el nombre Autopilot.Esto llevó a que Tesla tuviera que utilizar la palabra supervisado para el FSD, pudiendo mantener el nombre Autopilot hasta enero de 2026. Sin embargo, este mismo mes ha eliminado el nombre por completo de su material de marketing - el motivo viene precisamente de aquí para evitar una suspensión de parte del estado de California, una suspensión en la que no se podrían fabricar ni vender sus vehículos en todo el estado norteamericano.
California es importante para Tesla por dos motivos en particular: en primer lugar, es donde está su sede central, en la localidad de Palo Alto, cerca de San José y al sur de San Francisco. La segunda es porque sólo en California es donde se registra casi un tercio del total de sus ventas en todo Estados Unidos.
El estado de California le dio a Tesla 60 días antes de que la suspensión entrase en efecto de forma legal. Como resultado, el nombre Autopilot se ha quedado para la historia de la marca, mientras que el FSD es una función por suscripción - que se irá encareciendo a medida que vaya mejorándose, según aseguró el propio Musk. Un FSD que, por otro lado, cada vez se parece más a un sistema de nivel 4 y lo pudimos experimentar hace poco.
En China, Tesla tuvo que abandonar por completo el nombre Full Self-Driving.California no es el único lugar que ha tenido problemas con Tesla. Otro caso conocido es el de Florida, cuando un juez de Miami ordenó pagar a Tesla 243 millones de dólares en agosto de 2025 en compensación por un accidente ocurrido en 2019, en el que una mujer de 22 años de edad perdió la vida. En este accidente se estaba utilizando el sistema Autopilot.
En China también han tenido que eliminar por completo el sistema Full Self-Driving, después de que una directiva del gobierno chino dictase cómo comercializar sistemas ADAS para el público - además de que tuvo problemas a la hora de lidiar con la complejidad del tráfico en algunas ciudades chinas. Como consecuencia, Tesla lo renombró como Intelligent Assisted Driving.