Ser el máximo responsable de un fabricante de coches cada vez es más estresante según un informe, debido a problemas como la desorganización, el cambio de modelo de negocio y la agilidad de los ejecutivos.
Ser CEO de una gran empresa no es moco de pavo y dista mucho de ser el trabajo más tranquilo en la historia. Un informe realizado por Alixpartners revela que los CEO cada vez están más preocupados por sus puestos de trabajo, sufren de más ansiedad y requieren apoyo tanto a nivel profesional como personal.
Aunque los problemas no son únicos para el sector de la automoción, si que en un panorama más volátil que nunca tanto por la transición hacia el coche eléctrico como por todas las tensiones geopolíticas entre una China peligrosa y una Estados Unidos en la que es difícil de confiar con las decisiones de Donald Trump. Y ya lo hemos visto con muchos cambios de CEO en tiempos recientes.
Kenta Kon, futuro CEO de Toyota Motor Corporation a partir del próximo 1 de abril.Los CEO del mundo del motor detectan un alto grado de fallas de organización en sus empresas o interferencias en los planes de la misma, según este estudio - más de lo que sus propios reportes de gente que responden ante ellos y más que en otros sectores. En el caso del mundo del motor lo afirman en un 74% de los casos, frente a un 72% en el sector aeroespacial, un 73% entre el sector minorista y un 71% en servicios financieros y medios de comunicación.
Aquí se agrupan tanto CEO de fabricantes de coches, concesionarios, centros de servicio, proveedores de servicios postventa... hasta 3.000 líderes de más de 11 países diferentes, con culturas de trabajo diferentes, la mitad de ellos trabajando en empresas con facturación anual superior a los 1.000 millones de dólares.
Entre los grandes retos que se destacan, está el auge y utilización eficaz de la IA, los problemas derivados de los aranceles (sobre todo para su cadena de suministro) y el aumento de la cuota de mercado que se están quedando las marcas chinas, las cuales tienen otros intereses económicos - en el sentido de que su margen de beneficio es 'secundario', les basta con acabar en tablas gracias a como funciona su economía y el apoyo de su gobierno. Los asuntos relacionados con flotas y operaciones de movilidad compartida también suponen quebraderos de cabeza.
José Muñoz, presidente y CEO de Hyundai, la cual enfrenta mercados muy distintos entre sí.Además de la carrera de desarrollo de la IA, asuntos como la conducción autónoma, la electrificación y el coste energético en plena era de lucha contra el cambio climático y reducción de emisiones, la inflación y los cambios en las tendencias de compra de los clientes son otros dolores de cabeza para los CEO del automóvil. De todos ellos, un 44% se sienten amenazados por aranceles y medidas proteccionistas, incluso más que por conflictos geopolíticos (en un 40%) o por la inflación (36%).
A nivel general, los CEO reflejan sufrir ansiedad en un 40% de los casos, un 14% más que en el informe del año anterior. Un 45% admite preocupaciones acerca de perder su puesto de empleo y un 85% afirman necesitar más apoyo tanto personal como profesional. Un 72% también afirma que cada vez es más complicado decidir prioridades a la hora de atajar fuerzas disruptivas en sus decisiones.
En más de la mitad de los casos (52%), los CEO consideran que su propio equipo ejecutivo carece de la agilidad necesaria para resolver los obstáculos de organización en sus empresas. Algo similar (51%) ocurre con CEO que consideran que su compañía no se está adaptando todo lo rápido que deberían, algo que podemos ver en el sector del motor con tantísimos cambios que se están produciendo en años recientes hasta el punto de que el mercado está casi irreconocible con respecto a no hace tanto.
Luca de Meo abandonó la industria para ponerse al frente del gigante de la moda Kering.Por distintos motivos, en casi todos los grandes grupos del mundo del motor ha habido cambios al frente. Hace apenas unos días Toyota anunciaba que Kenta Kon tomará las riendas en lugar de Koji Sato a partir del próximo 1 de abril. Desde mediados de 2025 Antonio Filosa es el nuevo CEO de Stellantis reemplazando a Carlos Tavares, mientras que poco después era Luca de Meo quien dejaba el liderazgo de Renault, recayendo en François Provost.
De un día para otro, a principios de 2025 Wayne Griffiths dejaba el puesto de CEO de SEAT y de Cupra - distinto fue el caso de Oliver Blume, que era CEO tanto de Volkswagen como de Porsche y tuvo que elegir entre una de las dos, escogiendo la primera de manera que Michael Leiters es ahora CEO de la segunda. Oliver Zipse, después de trabajar 35 años para BMW, fue destituido meses atrás a favor de Milan Nedeljković.
Pensar que más de 4 de cada 10 líderes del automóvil se preocupan sobre la continuidad de su puesto es decir bastante. En otros sectores (minoristas, defensa, medios de comunicación, entretenimiento, salud, ciencias o financiero) la media es notablemente menor, en torno al 28%. Quizás esto ayude a comprender algunas de las decisiones tomadas en tiempos recientes.