Va camino de convertirse en insostenible el mercado de los comerciales. Con Ford liderando la categoría durante 11 años consecutivos, ahora los de Volkswagen han decidido echar más leña al fuego con tres nuevas variantes basadas en las Transporter y Caravelle.
Uno de los grandes problemas que tienen las marcas de coches y de vehículos comerciales es la gran oferta disponible que no hacen más que complicar más las configuraciones de los clientes. La multitud de variantes en las furgonetas es absolutamente terrible, con un importante número de opciones de interior, distancia entre ejes, largo y alturas. Como siempre, el objetivo es el de disponer de una gama lo más completa posible para que el cliente no acabe en la competencia.
Eso, junto a una interesante estructura de versiones mecánicas y tracción, son las que han permitido que Ford sea el fabricante de vehículos comerciales número 1 en el ranking europeo durante once años consecutivos. Un liderato que no es fácil de mantener, y al que Stellantis le tiene ganas desde hace mucho tiempo, para lo cual ha decidido que sus furgonetas vuelvan al diésel. Una pelea en la que también está inmersa una Volkswagen que ofrece las nuevas Caravelle y Transporter como derivados de la exitosa Transit, a ver si así consigue desbancar a la del óvalo azul.
La Volkswagen Caravelle ahora puede ser adaptada a las necesidades de los clientes.Pero, dado que saben que eso no es suficiente, los alemanes se han sacado de la manga un as completamente inesperado. La división de comerciales de Volkswagen se ha aliado con un importante especialista alemán en la fabricación de carrocerías para ampliar las posibilidades de elección de las Transporter y Caravelle. Los de AMF-Bruns han puesto a disposición de la marca de Wolfsburgo su experiencia, ofreciendo tres nuevas variantes de carrocería.
Son las denominadas Shuttle DIN, Shuttle Flex y Shuttle Comfort, y cuyos planos interiores puedes ver sobre estas líneas, y en la galería de fotos. Esta nueva gama cuenta con configuraciones varias que permiten disponer de un monovolumen con hasta ocho plazas, conservando una distancia entre corta o contar con un modelo de transporte VIP, especial para hoteles de lujo que disponen de un servicio de transfer, con batalla larga y asientos traseros individuales. Las transformaciones estructurales corren a cargo de este nuevo socio de Volkswagen, mientras que la firma pone los motores.
Y, según dice, se puede especificar cualquier tipo de bloque, suponiendo que no son sólo motores diésel, sino también los conjuntos híbridos enchufables. Por ejemplo, la Transporter Kombi Shuttle DIN se ofrece con una variante de batalla corta y larga, en su interior, con tres asientos individuales en la segunda fila y una banqueta corrida de tres plazas en la tercera fila, todos abatibles. Incluso, se ofrece la opción de instalar tres asientos en la parte delantera, en lugar de los dos habituales.
La marca ofrece la opción de un estribo, que hace de escalón y facilita la entrada y salida, que puede ser fijo o extensible eléctricamente, además de otros componentes como los intermitentes de techo para ser mejor visto en el tráfico. Otras opciones son las Shuttle Flex y Shuttle Comfort, ambas únicamente disponibles sobre la Caravelle de batalla larga, con dos asientos delanteros individuales, suelo de aluminio -de moqueta en la Comfort- y raíles para cinco o siete plazas individuales, reposabrazos derecho y detección de ocupación.
El habitáculo cuenta con cuatro asientos individuales, con reposabrazos a ambos lados y respaldos ajustables. Los asientos de la segunda fila pueden girarse 180º para quedar enfrentados y, opcionalmente, está disponible un banco de tres plazas con cajón portaobjetos integrado para la tercera fila, que transforma el Shuttle Comfort en un de siete plazas. Incluso, esta banqueta también se puede convertir en cama, al igual que por un precio extra se ofrece un suelo de madera, al estilo náutico, y un escalón eléctrico en la puerta corredera.