El director general de Honda Racing, Ikuo Takeishi, ha admitido que los ingenieros de la marca japonesa identificaron un problema grave con las vibraciones solo cuando el Aston Martin AMR26 debutó en Barcelona.
Hay determinados tipos de problemas que llevan mucho tiempo solucionar, pero que si se detectan con suficiente antelación, pueden tener un impacto menor en el proyecto. No es el caso de Aston Martin y Honda, pues todo se ha hecho tarde y mal.
Días atrás, Ikuo Takeishi admitió que, efectivamente, la decisión de abandonar la Fórmula 1 de forma oficial en 2021 lastró mucho el proyecto actual, pues cuando dicha resolución se revirtió dos años más tarde, Honda ya había perdido una gran cantidad de personal experimentado y tuvo que comenzar a desarrollar la unidad de potencia bajo un límite presupuestario, a diferencia de sus rivales.
Esto puede explicar que Honda llegara al comienzo de la temporada con una unidad de potencia poco competitiva a causa de un desarrollo insuficiente. Pero seguramente no explique cosas como que los ingenieros de la marca nipona no descubrieran el problema de las vibraciones hasta finales de enero... de este mismo año.
Fernando Alonso se defiende como puede de sus rivales en el circuito de Albert ParkConcretamente el 29 de enero de 2026, el día que el Aston Martin AMR26 debutó en el Circuit de Catalunya con Lance Stroll a los mandos, y al que el equipo ordenó detenerse en pista pocas vueltas después como medida de precaución tras detectar unos datos anómalos.
Así lo ha desvelado el director general de Honda Racing (HRC) y director general de la división de Automovilismo, el ya mencionado Ikuo Takeishi. «Nos dimos cuenta de que era un problema importante durante el shakedown en Barcelona, a finales de enero».
El directivo japonés de Honda también reconoce que las vibraciones ya aparecieron durante los test en el VTT (Virtual Test Track) de la sede de la marca en Sakura, Japón, a finales del año pasado. Sin embargo, estas fueron bastante menores y no se les dio demasiada importancia.
«Las pruebas en VTT comenzaron a finales de 2025. Había algo de vibración. Sin embargo, no fue hasta que probamos el coche que nos dimos cuenta de que era tan grave», ha declarado Takeishi.
«Ocurrió cuando se combinó con el chasis. La batería no está conectada directamente al motor. El motor está montado en el chasis, así que si el motor vibra, el chasis vibra, lo que a su vez hace vibrar la batería y otros componentes montados en ella», añade el japonés, justificando así que las vibraciones se hayan multiplicado en condiciones reales en pista.
Lo cierto es que resulta sorprendente que nadie en Honda pensara que esas vibraciones menores detectadas en el banco de pruebas a finales del año pasado se amplificarían al colocar la unidad de potencia en el monoplaza y hacerlo funcionar en condiciones reales.
Sea como fuere, la realidad es que ahora tanto Aston Martin como Honda tienen por delante un problema enorme y de difícil solución, para colmo con el campeonato ya iniciado.