Después de 45 años, tiene los días contados. Los del Rombo han tomado una decisión muy complicada, pero que debieron haber hecho hace una década, la de despedir a un grande como el Renault Espace.
En los últimos tiempos, Renault se ha visto obligada a despedirse de modelos que, en mayor o menor medida, han dejado una importante huella en el seno de la marca francesa. Uno de los últimos en despedirse ha sido el Arkana. Este modelo se fue por la puerta grande del fabricante, con varios cientos de miles de unidades vendidas, pero otros como el Talisman lo hicieron por la puerta de atrás.
Sin embargo, hay otro modelo que está sentenciado a muerte, y que se despedirá antes de 2030: el Renault Espace. Después de 45 años a la venta, la historia de este nombre acabará definitivamente, con poco más de una década de una tregua que no se debería de haber producido. La decisión en el seno de la marca francesa no ha sido fácil, porque este nombre está cargado de historia y de emociones, pero Renault también se encuentra inmersa en una importante transformación y el Espace no tiene cabida, según apunta un informe.
La nueva plataforma «RGEV Medium 2.0» de Renault sólo admite modelos de cinco asientos.Para algunos puede que haya sido un error, pero la realidad es muy diferente. Los nuevos responsables del fabricante saben que sus antecesores, igual que han conseguido importantes logros, también han causado errores que pueden acabar con un buen producto. Recuperar nombres del pasado no les ha salido mal del todo, el Renault 5 es un éxito, y el Scenic no tanto; le ha costado hacerse un hueco, pero ni por asomo tiene la trascendencia de antaño.
Renault ya ha confirmado que los sucesores del Austral y Rafale serán eléctricos, para los que ha desarrollado una nueva plataforma específica, la denominada «RGEV Medium 2.0». Esta base permitirá concebir modelos con la batería integrada en el piso, más eficientes que la generación actual y con más de 750 kilómetros de autonomía, además de carga rápida gracias a una red de 800 V, y apta para modelos de tracción delantera, trasera y total con dos motores eléctricos.
Características habituales pero que dejan fuera del juego al Espace, como el que se encuentra a la venta, porque esta plataforma está diseñada sólo para modelos de cinco plazas. Técnicamente, sólo hay dos formas de añadir dos plazas extras: aprovechando una mayor distancia entre ejes, que no es el caso, o haciéndolo sobre el eje trasero y alargando el voladizo posterior, cosa que los franceses tampoco contemplan.
| «Luca de Meo debió haber impedido transformar al Espace en un SUV, por no seguir la coherencia del nombre con el formato, pero el italiano decidió su continuidad por el simbolismo que transmitía». |
Renault considera que este movimiento supone el final definitivo del Espace. Sin embargo, existe una alternativa para mantener su configuración de siete plazas, aunque poco probable: recuperar su planteamiento original como monovolumen. Una opción que, aunque seguramente se ha valorado, también ha debido ser descartada por completo porque los clientes prefieren los SUV.
El auténtico rey de los monovolúmenes, que se estrenó en 1984, fue mimado al máximo con soluciones interesantes para presumir de modularidad y comodidad, siempre con un suelo plano, empezando el declive en 2015. Desde entonces, las dificultades para hacerse un hueco en el mercado están siendo importantes, y no está consiguiendo el impacto que la marca esperaba. El fin de una era se acerca.