¿Cuánto dura la batería de un auto eléctrico? Un estudio revela su verdadera vida útil

La durabilidad de las baterías sigue siendo uno de los principales cuestionamientos al momento de pensar en un auto eléctrico. Sin embargo, un reciente estudio de la firma Geotab aporta datos concretos que ayudan a despejar esas dudas y deja una conclusión clara: su vida útil es mucho mayor de lo que se creía.

El análisis, realizado sobre miles de vehículos eléctricos en condiciones reales de uso, determinó que las baterías presentan una degradación promedio cercana al 1,8% anual, una cifra que evidencia avances importantes en esta tecnología.

Con ese ritmo de desgaste, los expertos estiman que una batería puede mantener un buen nivel de rendimiento durante 15 a 20 años, e incluso superar ese tiempo en condiciones favorables.

En términos prácticos, esto significa que la batería podría durar tanto como el vehículo o incluso más, algo que cambia la percepción sobre el costo de propiedad de los autos eléctricos y su viabilidad a largo plazo.

El estudio también revela que la degradación no es uniforme y depende de varios factores. Uno de los más determinantes es el tipo de carga. El uso frecuente de carga rápida, especialmente en corriente continua, puede acelerar el desgaste de la batería frente a métodos más convencionales.

El clima es otro elemento clave. Las temperaturas elevadas tienden a afectar el rendimiento de las baterías, mientras que condiciones más moderadas ayudan a preservar su capacidad con el paso del tiempo.

Además, los datos muestran que la pérdida de capacidad suele ser más pronunciada en los primeros años de uso, para luego estabilizarse, lo que refuerza la idea de que estas tecnologías están cada vez más optimizadas para el largo plazo.

En paralelo, el crecimiento de la carga rápida y el uso intensivo de los vehículos ha llevado a que algunas mediciones recientes sitúen la degradación en torno al 2,3% anual, lo que sigue siendo un valor relativamente bajo considerando las exigencias actuales.

En un contexto donde la electrificación gana terreno a nivel global, estos resultados ayudan a reducir una de las principales barreras de entrada para los usuarios.

Más que una debilidad, la batería comienza a consolidarse como uno de los componentes más duraderos del auto eléctrico, marcando un punto de inflexión en la percepción de esta tecnología.