¿Un auto eléctrico ya puede ser más barato que uno a gasolina? Estudio del MIT derriba varios mitos

Durante años, los autos eléctricos han cargado con varios prejuicios: que contaminan más por sus baterías, que son demasiado caros o que terminan siendo menos eficientes que un vehículo a gasolina. Sin embargo, un reciente estudio del Massachusetts Institute of Technology vuelve a poner el debate sobre la mesa con conclusiones que contradicen varias de esas creencias.

La investigación, desarrollada por especialistas del MIT, analizó distintos patrones de conducción, climas, fuentes de electricidad y costos operativos en Estados Unidos. El resultado fue contundente: para la mayoría de conductores, los autos eléctricos generan menos emisiones contaminantes y ya no representan un mayor costo total de propiedad frente a un modelo de combustión.

Uno de los puntos más llamativos del informe es que el ahorro no depende únicamente del precio de compra. Aunque muchos eléctricos siguen siendo más costosos al salir del concesionario, el menor gasto en energía y mantenimiento compensa esa diferencia con el paso de los años. Según el MIT, el sistema motriz eléctrico es mucho más eficiente energéticamente que un motor a gasolina, lo que reduce considerablemente el costo por kilómetro recorrido.

El estudio también rebate uno de los argumentos más repetidos contra esta tecnología: el impacto ambiental de fabricar baterías. Los investigadores reconocen que la producción de una batería genera emisiones importantes, pero sostienen que, durante la vida útil del vehículo, estas quedan ampliamente compensadas por la reducción de emisiones en circulación.

Además, la investigación señala que cerca del 90% de los conductores podría reemplazar su vehículo actual por un eléctrico de autonomía moderada sin alterar significativamente sus hábitos diarios de manejo.

Claro que no todo es absoluto. El propio MIT admite que factores como el precio de la electricidad, el acceso a infraestructura de carga o el clima pueden influir en la conveniencia de un eléctrico frente a un modelo tradicional. En algunos escenarios específicos, especialmente donde la energía es costosa o la red de carga es limitada, un vehículo a combustión todavía podría resultar más práctico.

Aun así, la tendencia parece clara. A medida que bajan los costos de las baterías y mejora la infraestructura de carga, los eléctricos comienzan a dejar de ser una alternativa exclusiva para convertirse en una opción cada vez más competitiva frente a los motores tradicionales.