¿Ferrari perdió su esencia? El primer eléctrico de Maranello divide a fanáticos y expertos

Ferrari sabía que su primer auto eléctrico no pasaría desapercibido. Sin embargo, probablemente no esperaba que el estreno del nuevo Luce desatara una ola de críticas tan intensa, incluso desde voces históricamente ligadas a la marca italiana.

El modelo, presentado oficialmente en Roma, marca un antes y un después para la firma del “Cavallino Rampante”. No solo es el primer Ferrari completamente eléctrico, sino también uno de los vehículos más radicales en diseño y planteamiento dentro de la historia reciente de la compañía.

Con una configuración de cuatro puertas y cinco plazas, el Luce deja atrás el concepto tradicional de superdeportivo biplaza para acercarse más a un gran turismo futurista. Su diseño fue desarrollado junto a LoveFrom, el estudio liderado por Jony Ive, reconocido por su trabajo en Apple. Precisamente esa estética minimalista y poco agresiva fue uno de los puntos más cuestionados tras su presentación.

Uno de los comentarios más duros llegó desde Luca di Montezemolo, expresidente de Ferrari y figura clave en la época dorada de la marca. “Se corre el riesgo de destruir un mito”, afirmó durante un evento en Roma, agregando incluso que esperaba que retiraran el emblema del Cavallino del vehículo.

Las reacciones no tardaron en trasladarse también al mercado financiero. Tras la presentación del Luce, las acciones de Ferrari registraron caídas de hasta 8% en la Bolsa de Milán, reflejando las dudas de algunos inversionistas frente al rumbo que está tomando la compañía.

En redes sociales, las comparaciones fueron igual de severas. Usuarios señalaron que el modelo luce más cercano a un vehículo tecnológico chino o a un concept car que a un Ferrari tradicional. Incluso en comunidades de fanáticos de la marca aparecieron comentarios cuestionando si realmente conserva el ADN emocional que caracteriza a los modelos de Maranello.

Pese a ello, Ferrari defiende su apuesta. Benedetto Vigna, CEO de la compañía, aseguró que el interés de clientes y potenciales compradores ha sido fuerte desde su lanzamiento y dejó claro que el Luce no reemplazará a los modelos híbridos o de combustión.

La discusión, en el fondo, parece ir más allá de un simple modelo eléctrico. Ferrari enfrenta el desafío de adaptarse a una industria cada vez más electrificada sin perder aquello que la convirtió en un ícono global. Y aunque el Luce aún no llega a las calles, ya consiguió algo difícil: poner a todo el mundo automotor a debatir sobre el futuro de Ferrari.