El duelo por la victoria en Balaton Park tuvo dos protagonistas: Marc Márquez y Pedro Acosta. El piloto de Ducati resultó vencedor y consiguió su triunfo número 100, pero el murciano vendió cara su derrota y se ha ganado los elogios de su oponente.
Pedro Acosta es señalado por muchos como el heredero de Marc Márquez o, al menos, el referente número 1 de la nueva generación de pilotos que ha llegado a MotoGP. El murciano cumple su tercera temporada en KTM y, aunque todavía no conoce el triunfo en la categoría, se ha convertido en el líder de la marca austriaca y la pieza más codiciada de la parrilla.
Será precisamente Ducati Corse quien lo tenga junto a Marc Márquez en 2027, pero en Balaton Park tuvimos un interesante aperitivo de lo que nos espera cuando ambos cuenten con la misma moto. Por un lado, el campeón con la mejor moto, pero en proceso de recuperación tras su reciente operación. Por el otro, el joven en plenitud física, pero con una moto inferior.
| «Hemos dado un paso, pero es también un paso un poco en falso» |
| Marc Márquez, piloto de Ducati en MotoGP |
Tras ganar el Gran Premio de Hungría, Marc Márquez fue preguntado por el duelo con Pedro Acosta, a quien consiguió adelantar tras un primer intento en el que ambos llegaron a tocarse.
«Fue un duelo al límite con Acosta; es un piloto agresivo», respondió el ilerdense. «Nunca va más allá del límite, pero fue duro, fue muy bonito. ¡Menos mal que solo duró dos vueltas, porque a la tercera uno u otro habría acabado mal!».
Marc Márquez, que partía con neumático medio trasero por blando de Pedro Acosta, sabía que debía tener paciencia antes de lanzarse a por su rival. Y así lo hizo, demostrando su inteligencia. «Tuve paciencia al principio y lo hice bien», consideró.
«Cuando un luchador se encuentra con otro luchador, se sabe que la pelea llegará. Pedro es velocísimo en frenada. Nos tocamos, pero siempre dejando el espacio justo al otro. Fue un bonito duelo», reiteró Marc Márquez.
Pedro Acosta celebra el segundo puesto en Balaton ParkTras esta victoria, Marc Márquez se coloca quinto en la clasificación general a 72 puntos del líder Marco Bezzecchi. Una distancia muy elevada, pero salvable para el eneacampeón del mundo, siempre que alcance pronto la plenitud.
Y ese es precisamente el problema, que Márquez considera que no podrá hacerlo como pronto hasta después del parón veraniego. «Cuando estás en la cresta, es difícil volver al top, tanto desde el punto de vista físico como, sobre todo, mental», explicaba el piloto de 33 años.
«Estoy trabajando para intentar salir de este túnel y aquí hemos dado un paso, pero es también un paso un poco en falso, porque es un circuito que gira todo a la izquierda; no es exigente para el brazo derecho», agregaba, convencido de que en otros circuitos sufrirá más.
«Debo estar contento, obviamente, pero Brno y Assen serán importantes», señalaba. «Se lo agradezco a todo Ducati; nadie me ha presionado nunca, tienen confianza en mí y eso me da la tranquilidad para trabajar bien. Sé que aún estoy lejos de cómo podría pilotar de verdad, pero aun así consigo ser rápido. Yo creo en ello».
«Brno y Assen son similares a Mugello, son estresantes para el brazo derecho, muchos cambios de dirección rápidos. Ahora trabajo muchísimo para intentar llegar allí bien. Tendré la misma mentalidad que en Mugello. Luego después llegará Sachsenring y después habrá una pausa estival que quizás me permita dar un gran paso», concluyó, marcando así su calendario para las próximas semanas.