Cada vez son más las marcas automotrices que apuestan por la tecnología híbrida, ya sea adaptando sus modelos actuales o presentando vehículos diseñados desde cero exclusivamente para esta tecnología. En este caso, Renault cuenta con ambas opciones, y una de ellas se ve plasmada en el Koleos, que se ofrece en su clásica variante gasolinera y ahora también con la tecnología E-Tech Hybrid.
En su versión electrificada, el Koleos 1,5T nos rindió una media de 60 km/galón en ciudad, mientras que en carretera alcanzó los 30 km/galón. Estos números reflejan un comportamiento radicalmente distinto al de los vehículos que funcionan únicamente a combustión. Con un motor térmico se logra mayor eficiencia en carretera, pero aquí ocurre lo contrario.
El Koleos E-Tech es un vehículo híbrido autorrecargable que funciona gracias a la energía combinada de su motor gasolinero de 1,5 litros turbo y su motor eléctrico.Estos motores trabajan en conjunto con una batería de ion-litio que almacena la energía obtenida mediante el frenado regenerativo y cuando el motor térmico cumple el rol de generador.
Un dato a tomar en cuenta es que la batería solo tiene 1,64 kWh, de modo que no ofrece una autonomía 100 % eléctrica de 50 o 100 km. Por ello, este Koleos no cuenta con un botón para activar el modo EV.
Lógicamente, a diferencia de un auto eléctrico o de los híbridos enchufables, el Koleos no necesita cables ni enchufes. Asimismo, evita la preocupación de encontrar un punto de carga: simplemente te diriges al grifo y recargas combustible.
Pero ¿si utiliza combustible, contamina igual que un gasolinero? La respuesta es no. De acuerdo con mediciones realizadas por Renault, la versión gasolinera con motor 2,0 litros turbo genera 194,8 gramos de CO₂ por kilómetro, mientras que en la versión híbrida esta cifra se reduce a 127,3 g/km.
Debido a que la batería es compacta, el peso de la versión híbrida no aumenta significativamente frente a la variante gasolinera. Según la ficha técnica, pesa 1.777 kg, apenas 100 kg más. La batería, compuesta por 86 celdas y dos módulos, pesa 38,5 kg, a lo que hay que sumar el motor eléctrico, el inversor de corriente y el cableado de alto voltaje, sin superar el peso de una persona promedio.


El Koleos híbrido enciende en silencio utilizando la energía de su motor eléctrico. A bajas velocidades, como en situaciones de tráfico intenso, las ruedas se desplazan con la energía acumulada en las baterías. En cambio, a velocidades medias y altas, el motor térmico deja de funcionar como generador y se convierte en una fuente adicional de potencia y torque. Considerando este funcionamiento, la mayor eficiencia se logra utilizando lo menos posible el motor a combustión.
Para maximizar el aprovechamiento de la energía, Renault integró el frenado regenerativo, un sistema que recupera la energía cinética para recargar la batería.
Normalmente, los vehículos convencionales utilizan frenos de fricción —como discos y tambores— que transforman la energía cinética en calor, el cual se disipa y se pierde. En cambio, el frenado regenerativo cambia esta lógica: en lugar de desperdiciar esa energía, la aprovecha para cargar la batería.
¿De qué manera? Lo hace a través del mismo motor eléctrico, que es bidireccional. Al soltar el acelerador, este motor invierte su funcionamiento, generando resistencia sin hacer retroceder el vehículo. Luego, esa energía se transforma en electricidad con ayuda del inversor de corriente y posteriormente se almacena en la batería de alto voltaje.
Así, la recuperación de energía se produce durante las frenadas constantes, que suelen darse en la ciudad. Renault explica que hasta el 75 % del tiempo de uso urbano el vehículo funciona en modo eléctrico y que puede ahorrar hasta un 40 % de combustible frente a un vehículo con motor térmico.

Cabe agregar que el frenado regenerativo del Koleos cuenta con cuatro niveles de intensidad: automático, bajo, medio y alto. Estos se pueden configurar empujando la palanca de cambios hacia la izquierda o la derecha. Nosotros solemos conducir en el nivel medio, aunque sería necesario utilizar la máxima intensidad para alcanzar las cifras anunciadas por la marca.
A nuestro criterio, al inicio el frenado regenerativo —especialmente en su nivel más alto— puede resultar incómodo o poco natural debido a la fuerte desaceleración al soltar el acelerador y a un tacto de pedal diferente. Sin embargo, con el tiempo uno se acostumbra a este tipo de conducción.

Para visualizar la energía recuperada, al final de cada trayecto el Koleos muestra en su clúster de instrumentos la cantidad de kilómetros ganados gracias a este sistema. Incluso, la recuperación puede superar los kilómetros recorridos. En nuestra experiencia, manejamos 30 km en tráfico intenso y recuperamos 34 km, según lo indicado por el sistema. De este modo, muchas veces es posible circular sin que disminuya la autonomía del tanque de combustible.
En ciudad, el Koleos puede rendir hasta 62 km/galón. En nuestro caso, registramos 60 km/galón y, en algunos trayectos, 56 km/galón debido al uso intensivo del aire acondicionado, que implica un mayor consumo energético.
Por otro lado, también probamos el Koleos híbrido en la autopista Panamericana Norte, donde obtuvo un rendimiento de 30 km/galón, una cifra similar a la anunciada por Renault. La razón es clara: al no existir frenadas constantes en autopista, no se regenera energía. El consumo mixto fue de 45 km/galón.

Aunque las transmisiones de los vehículos híbridos y eléctricos suelen pasar a segundo plano, cumplen un rol clave en el ahorro de combustible. El Koleos E-Tech utiliza una caja DHT con una configuración de 3 + 3 cambios eléctricos. Esto significa que cuenta con tres relaciones físicas con engranajes y tres cambios gestionados electrónicamente.
Entre sus ventajas destacan los cambios suaves, la alta respuesta de potencia, el menor peso y una menor necesidad de mantenimiento, ya que no utiliza embragues. Renault señala que esta tecnología eleva la eficiencia del motor térmico del 30 % al 41,5 % y que es un 12 % más liviana que la caja DHT de sus competidores.
Durante nuestra experiencia, comprobamos que gestiona sin ruidos, retrasos ni lag la transición entre el motor eléctrico y el térmico. Todo ello sin afectar la respuesta del Koleos, incluso al exigirlo en modo Sport, donde logró una aceleración de 0 a 100 km/h en alrededor de 8 segundos. Se trata de un SUV bastante rápido, considerando que mide casi 4,8 metros de largo y pesa cerca de 1,8 toneladas. La gestión de los 245 hp combinados es correcta y se traduce en una conducción ágil y entretenida.

En síntesis, el mayor provecho del Koleos E-Tech se obtiene en el manejo urbano, donde puede alcanzar una media de hasta 62 km/galón. Esto se traduce en una autonomía cercana a los 980 km, considerando su tanque de 60 litros (15,8 galones).
Hay que tener en cuenta que esta autonomía máxima no necesariamente se refleja de inmediato en el clúster de instrumentos. En nuestro caso, indicaba 700 km con el tanque casi lleno, sin considerar aún los kilómetros adicionales que se pueden ganar mediante el frenado regenerativo.

Finalmente, pese a las razones ya mencionadas que explican por qué esta versión híbrida rinde menos en carretera, sería deseable que pudiera mejorar su eficiencia en al menos un 20 %, equiparando el desempeño de cualquier vehículo con motor térmico de su categoría.