Las declaraciones de Lance Stroll durante el test de Baréin de la semana pasada colocaron a Aston Martin en el foco mediático por las razones no deseadas. El equipo ha reaccionado en boca de Mike Krack.
La ilusión generada por el Aston Martin AMR26 y su rompedor diseño firmado por Adrian Newey se esfumó de un plumazo la semana pasada en Baréin. El test de tres días en el circuito de Sakhir evidenció la inmadurez del monoplaza y, también, su escasa competitividad.
Algo que Lance Stroll tardó poco en confirmar, ya que se mostró especialmente crítico con el coche en su primera comparecencia ante los medios de comunicación.
«Entiendo que le gustaría estar en la pista; le gustaría ser el primero en la clasificación»
«Ahora mismo parece que estamos a cuatro segundos de los mejores equipos, cuatro segundos y medio. Ahora tenemos que intentar encontrar cuatro segundos de rendimiento», afirmó en un discurso anormalmente crudo.
El piloto canadiense no se limitó a eso, sino que además descargó de toda la responsabilidad a Honda y su unidad de potencia, repartiendo culpas a lo largo y ancho de todo el equipo. «Es una combinación de factores. Motor, equilibrio, agarre. No es una sola cosa. Lo mejor del coche es la decoración», sentenció.
Siempre que un piloto atiende a los medios de comunicación en un circuito, va acompañado de un miembro del departamento de comunicación de su equipo, que controla lo que se pregunta y se dice, al tiempo que lo graba todo para evitar tergiversaciones posteriores.
Por tanto, la cúpula de Aston Martin tuvo conocimiento inmediato de las declaraciones de Lance Stroll, designando a continuación a Mike Krack como portavoz para dar a conocer la postura del equipo.
Lance Stroll considera que el Aston Martin AMR26 es bonito... y poco más.El director de operaciones en pista y mano derecha de Adrian Newey para todo lo relacionado con los medios de comunicación adoptó una postura comprensiva, justificando la frustración de su piloto.
«Bueno, los pilotos lo son todo. Los pilotos son lo más importante en todo esto. Así que debemos tomarnos en serio lo que dicen», expresó en primer lugar Mike Krack. «Hay que escuchar sus problemas; es fundamental conocerlos, porque sigue habiendo un factor humano».
«Con toda la ingeniería que aplicamos, sigue habiendo un factor humano y sigue siendo el factor más importante», añadió el ingeniero luxemburgués. «Así que entiendo sus frustraciones».
«Entiendo que le gustaría estar en la pista; le gustaría ser el primero en la clasificación. Ese no fue el caso. Así que depende de nosotros proporcionar las herramientas para lograrlo», concluyó.
Lo cierto es que este enfoque conciliador tiene bastante sentido. No solo por el hecho de que se trata de Lance, el hijo del propietario y presidente ejecutivo del equipo, Lawrence Stroll. Sino sobre todo porque Aston Martin no puede ocultar su rotundo fracaso en este comienzo de periodo reglamentario.
Ahora queda ver si la formación británica será capaz de revertir una situación que recuerda a la que ya vivió Fernando Alonso en McLaren-Honda.